Julián Lona: “Mi forma de responderme las preguntas es a través de una cámara”.

“Siempre tuve mucho interés por la música, no se bien de dónde. En mi familia se han dedicado al arte pero no de forma profesional. Por ejemplo, mi abuela me enseñó a tocar el piano, tenía un tío bajista, un primo fotógrafo, un abuelo que pintaba, mi viejo escribe pero nunca editó un libro. Y siempre tuve esa inquietud por los discos, por ir a la disquería. A los 4 años fui muy fan de Michael Jackson, después con el tiempo empecé a andar en skate.”

 

El amor original de Julián era por la música, hasta que el poder de la imagen lo sedujo, y se lo llevó puesto. Relata esto como eventos relacionados, en su cabeza lo están: La música, los discos, Michael Jackson, el skate y la cámara. Julián es de Villa Allende, Córdoba, y tiene 28 años. Arrancó a estudiar cine en cuanto terminó el colegio, la imagen se le había vuelto muy estática. Necesitaba más.

A los 3 años de carrera, vino a Buenos Aires a revelar un corto, y fraseó con la ciudad y su velocidad; y comenzó un proyecto junto a Jazmín Carballo, de filmar sesiones acústicas de música en vivo al aire libre. Después de varios videos, dio un paso más y se animó a dirigir, a generar ‘mini historias’. Trabajó con Bandas de Turistas, Hipnótica, Indios, etc. Siempre con bajo presupuesto, poco equipo, íntimo.

Julián es muy ansioso, inconformista confeso, reflexivo y tímido. Es tan determinado que fue capaz de poner en pausa su documental ‘Umbral’ durante más de un año, a la espera de que Fito Páez, le concediera la entrevista. Fito tenía que estar. Sin Fito no había documental. Lo esperó y lo obtuvo.

A los 21 años filmó su primer documental llamado ‘Cisma’ donde entrevistó a músicos que fue conociendo en su temprana experiencia, y el que intentó dar a conocer ‘cómo vive el músico’, y exponer la situación actual de la industria musical, con testimonios como Santaolalla, Leo García, Luciano Supervielle y Walas de Massacre. Este primer documental fue declarado de interés cultural para la ciudad de Córdoba.

En 2016, lanza su segundo trabajo, UMBRAL donde recopila los testimonios de los grandes referentes del rock latinoamericano como Fito Páez (finalmente), Café Tacvba, La Vela Puerca, Illya Kuryaki, y otros en el marco del Cosquín Rock; y es seleccionado para 15 festivales internacionales.

 

“Fue un docu hecho con mucho bardo, no sabíamos cuando salía el músico ni por dónde. En ninguno de los dos docus quise parchar las cosas que salieron mal.”

 

Hoy en día está trabajando en su tercer documental, esta vez del artista Elián Chali. En este tiempo, de veloz crecimiento y exposición, Julián fue dándole forma a su estilo, a lo que quiere contar, lo que quiere transmitir, cada vez calando más hondo.

Sufre un hartazgo claro por la discriminación en general, y por la rigidez mental, ha vivido con culpa su lugar de nacimiento, su posición de privilegio con respecto a tantos otros: “A mí nunca me faltó amor, nunca me faltó educación, nunca sentí frio ni hambre.” Y muy sabiamente decidió que con esa incomodidad, con ese sentimiento de injusticia, iba a hacer:

 

“Decidí romperme el alma trabajando. Todo mi tiempo y energía esta puesta en esto.”

 

 

“A los 25 dije: ‘Si estoy viviendo de esto, hago los laburos que yo elijo, ¿por qué no hago cosas que me identifiquen, que transmitan lo que yo quiero decir como ser humano?’ Y ahí surge el documental que estoy haciendo ahora, para empezar a tratar temáticas más profundas.”

 

¿Qué querías ser de chico cuando fueras grande? Nunca lo supe. Hasta el día de hoy me cuesta decir soy director de cine. Porque para mí los directores de cine son personas que admiro un montón… siempre me costó hacerme cargo de mis virtudes.

¿Cuál es tu cable a tierra? Córdoba, mi casa.

¿Cuál es la pregunta que atraviesa tu vida? La pregunta que más me atraviesa es si voy a poder cumplir los sueños por los que vengo laburando todos estos años.

¿Un mito que hayas derribado? Que no existe una eternidad en las relaciones humanas… pero ya el hecho de que coincidas con alguien en un mismo tiempo y en un mismo espacio es re loco, re poderoso

¿Un buen consejo que te hayan dado y quien te lo dio? Mis padres siempre me incentivaron a la intuición. Todo lo que he hecho, lo he hecho por intuición. Y creo que no todo el mundo tiene la posibilidad de jugarse por la intuición. Tiene que ver con confiar en uno mismo. Mis viejos confiaron ciegamente en mí.

 

“Hoy tengo esto, hago con esto”

 

¿Qué crees que ha sido lo más jugado que has hecho? Tener 22 años, estar en Córdoba y decir ‘¿Por qué no puedo hacer un largometraje?’…‘Che pero no tenés plata’, ‘che pero esa cámara no está buena’, ‘¿cómo vas a ir a Buenos Aires?’… ‘Y no sé, pero lo voy a hacer.’

¿Algo que te aburra soberanamente? Me aburro mucho de mí mismo cuando entro en estas vorágines de trabajo tan ligado al sentimiento, y tan mentales. Me aburro de mí mismo, totalmente.

¿Talento, experimento o ejercicio? Ejercicio. No me considero una persona talentosa, sí sé qué hace muchos años que estoy entregando todo lo que tengo y probando, hasta que encuentre una estética o una herramienta. Yo recién ahora siento que está por empezar algo. Siento que es un camino re largo por suerte.

¿Un ritual que tengas? En momentos de mucho laburo o de presentaciones o charlas, los días previos me obligo a no salir de joda, no tomar alcohol, no fumar, comer bien, y en el momento, tomo mucha agua, y camino.

¿Cómo te mimás a vos mismo? Escuchando música muy fuerte, y haciendo ejercicio. Creo que correr es muy liberador, muchas idea de videoclips han salido ahí.

¿Qué es el éxito? De entrada te digo que no tiene que ver con la plata. La sociedad nos ha vendido o hemos chupado no sé de dónde, que exitoso es tener plata. El éxito al que yo aspiro es poder vivir cómodamente de lo que amo y me apasiona, en mi caso, el cine. Obvio que está mejor andar en auto que en bondi, pero yo hoy tengo otras prioridades, en vez de comprarme un auto prefiero hacer una peli que me da también una proyección a futuro.

 

“Yo hoy quiero ser el mejor ser humano que puedo ser con la gente que me rodea, y poder contarles historias que responden a mis propias dudas.”

 

¿Una muletilla? No sé si tengo … Pero ante algo importante: caminar, tomar agua, y escuchar música.

¿Una cualidad que te reconozcas? No dejarme llevar por los ‘No’ de antemano, por todas las trabas aparentes y seguir mi intuición. La perseverancia y la creencia de que lo puedo lograr.

¿Con quién te sentarías a tomar una birra? Con Gaspar Noé.

¿Cuál es tu estado mental o emocional más frecuente? La inconformidad. Nunca estoy tranquilo y conforme con lo que estoy haciendo… solo cuando miro para atrás. Lo veo positivo y negativo: no me permite disfrutar de las cosas, y a la vez es el motor que me hace estar trabajando al palo todos los días.

¿De qué te nutrís creativamente? De la calle. De estar mucho en la calle, filmando, en contacto con mucha gente. Me hace disparar muchas cosas, no siempre positivas. Pero creo que las contra-referencias son más importantes… el no estar de acuerdo con lo que te rodea es también el motor que te permite activar.

¿Otras pasiones que tengas? Que bajón porque las tengo todas atadas al mismo lugar. Eran viajar y la música, y ahora logré unir todo. Ahora filmo, filmo bandas y viajo por eso.

Julián Lona es sinónimo de… Perseverancia.

¿Una mente creativa que admires? Fito Páez, creativamente me flashea. Y David Lynch me parece que tiene una elegancia para contar cosas oníricas, que me genera mucha admiración.

¿Qué le dirías a tu yo de 15 años? Tranquilo que todo va a estar bien, y que no hay que reprimirse tanto las convicciones que uno tiene. Que no hay que hacerle tanto caso a la opinión del resto, y que hay que luchar por lo que uno tiene adentro, que lo entendí recién a los 25.