María Lee “La crítica en general es frustración propia.”

María Lee es hija de madre argentina y padre coreano. Le gusta dormir por las mañanas, tiene desde siempre un evidente imperativo de independencia, y todas las noches mira una peli antes de irse a dormir, ya no mira Netflix, solo clásicos en proyector.

Es transparente, tiene una onda infernal, mucha personalidad  y transmite su espíritu libre en todo lo que hace y dice desde muy pequeña.

 

“Siempre quise hacer lo que quise y que nadie me controle.”

 

En su vida tuvo varios golpes que la hicieron madurar y ser consciente de que la vida que tenemos para vivir y disfrutar es esta, y el tiempo es ya. Cuando María tenía 14 años se murió su papá adorado, y a los 22 tuvo un accidente de auto por el que estuvo internada dos meses y 6 en rehabilitación. Pero María no se detiene en esos episodios sino que narra su vida con agilidad, y de cada etapa destaca lo que aprendió, lo que le dejó de bueno. En el colegio privado al que fue de chica conoció a sus amigas del alma, la escuela del estado le dio apertura mental, el ILSE le enseñó a pensar y a estudiar y el ORT le dio técnicas múltiples.

¿Qué querías ser de chica cuando fueras grande? Quería ser astronauta. Me preguntaron en el colegio, y lo dibujé. Ya desde chiquita quería mirar el mundo desde arriba.

 

“Cuando terminé el colegio la verdad es que no tenía nada claro, creo que nadie lo tiene claro, uno tiene tantas inquietudes… Lo que sí siempre quise fue mantenerme a mí misma, y poder sostener mi pensamiento con teoría.”

 

 Necesidad de conquista, la independencia económica que de alguna manera habilita a la libertad de acción y hasta pareciera de pensamiento. De adolecente daba clases particulares de matemática al hijo de su dentista, después trabajó en un local de ropa, pasó por un agencia de prensa y por el equipo creativo del Faena, también trabajó en cine y vivió en NYC 2 meses. Movimiento y búsqueda constante.

A los 24 años, post accidente, le cayó una ficha clara: “Voy a disponer de mi tiempo. No voy a trabajar para más nadie, y voy a hacer algo que salga de mí.” Con eso en mente encaró un proyecto digital con unos amigos, e inauguró su ser emprendedor. Justo ahí, por recomendación y gente en común, la contactan de Opening Ceremony NYC, y después de varias idas y vueltas de mails, María se ocupó de seleccionar a los 50 mejores diseñadores de argentina que más tarde expondrían sus diseños en una tienda en Nueva York.

Consideramos esto como un antecedente clave a Panorama. El trabajo de María, los contactos que tenía, el ojo afilado, se combinaron para exponer el mejor diseño argentino. Ese móvil, ese objetivo, esa gestión, se hace propio y evidente en Panorama. Entre paréntesis, consideramos nada casual, que para un trabajo de la facultad hiciera (Estudió Administración de Empresas) el modelo de negocios de una tienda online imaginaria con una selección de lo mejor de Argentina. Panorama ya se estaba gestando en sus entrañas, al menos a nivel inconsciente. Pero recién el 17 de Diciembre de 2012 Panorama se hace realidad y abre sus puertas. Durante ese año, María se pasó internada en el local 24hs al día todos los días. No hizo otra cosa que trabajar.

 

 

 

“Cuando uno quiere algo y labura, sale. Si vos te lo propones y trabajas sobre eso va a salir.”

 

Hace 2 años tuvo un Pop Up store en el Patio Bullrich, otra vez, pone el acento en lo que esa experiencia le dejó. Y con ese aprendizaje, propone un nuevo hacer, se re ubica, toma decisiones, sigue avanzando. Todo muy de adentro hacia afuera.

 

“Hay conceptos que se van formando a lo largo del trabajo. No es todo tan empaquetadito y perfecto. En Panorama todo fue orgánico, todo se fue asentando.”

 

¿3 características que hablen de vos? Ansiosa, auténtica, y laburadora.

 

“Mi sueño es poner al diseño argentino y a su industria en el mapa del mundo. Tener un lugar en Buenos Aires que sea referente de eso.”

 

¿Otras pasiones? Ver cine, hacer música, cocinar, amo actuar, y la fotografía. Todo lo que sea vivir es mi otro hobby, cada cosa que hago en la vida la hago con pasión. Y todo lo que sea experiencia me apasiona. Y meterme en lugares raros, estar todo el día viviendo.

¿Cuál es tu especialidad en la cocina? Ramen.

¿Qué es Panorama en una linea? Mi sueño.

 

“Quiero que Panorama sea una marca que no sea una marca. Quiero que desaparezca. Porque la marca es el color, lo que está adentro. Tampoco me interesa que mi nombre figure. Yo quiero que panorama sea invisible, porque es un concepto.”

 

¿Un desafío? El próximo Panorama.

¿Un pendiente? Los tengo escritos (Busca en el teléfono y lee en voz alta) Volver a tocar el piano, no ser tan forra, mantener un poco el misterio y plantar marihuana.

¿Un ritual? El café a la mañana.

¿Con quién te sentarías a tomar un café? Con cualquiera.

¿Frase de cabecera? ‘The city of your final destination’ es una frase que siempre está en mi cabeza, y es Buenos Aires. Y “No hay sueños imposibles” está en un edificio histórico en Av. Rivadavia.

¿Cómo fue mutando tu criterio y curaduría? Se fue yendo mucho hacia la textura y el color. Es muy importante el color para mí, es vida. Hoy panorama es color.

¿Una muletilla? Instagram.

¿Qué te enamora? Las cosas de verdad.

¿Si pudieses cambiar algo en el mundo que sería? Las corporaciones, lo superficial, y la mujer como objeto y no como persona que piensa.

 

“Está mal el mercado. No puede ser que algo que está hecho de manera masiva salga más caro que un tapado de seda natural hecho por un sastre.”

 

¿Algo que te haya flasheado últimamente? Floresta.

¿Un artista? Mi padre Saung Yul Lee

 

 

¿Un motivo de malhumor? La hipocresía.

 

“Hay una nueva generación de consumidores para mí. La gente ya no quiere comer más manteca. Hay más conciencia.”

 

¿Hora de levantada y acostada usual? 10am – 2/3 am.

¿Una cuenta de Instagram? @p.a.t.s. Me obsesionan las cuentas de Instagram reales, con visión, que cuentan algo.

¿Un plato de comida? Ojo de bife bien jugoso con ensalada y una copa de vino tinto.

 

“La crítica en general es frustración propia”.

 

¿Talento, experimento o ejercicio? Experimento.

 

“Me interesa que mi trabajo del día a día sea coherente y consistente. Que lo que pienso, siento, digo y hago estén en línea. Creo que de a poco lo voy logrando.”

 

Panorama: República de la India 2905, Palermo. Abierto de Lunes a Sábados de 10-21hs