Mariano Pascual

“Siempre he estado en contacto con el arte y desde muy pequeño sentí la necesidad de transmitir mis ideas, mis emociones, mis sensaciones a través de un lenguaje visual. Siempre me resultó el medio más fácil para expresarme, sobre cualquier otro. Es un lugar que me ha servido de refugio frente al tedio de la vida diaria y donde siempre me he sentido cómodo.”

 

Hace casi ya 7 años que vive en Barcelona, pero es de Casilda una ciudad pequeña cerca de Rosario. Vuelve cada vez que puede, aunque por 4 años no vino, siempre está volviendo. Y extraña. Extraña la compañía de su familia, las charlas con sus padres y sus sabios consejos, sus amigos y la comida: “ese sabor particular que la hace única” y el ritmo de una ciudad pequeña, ese silencio. Eso también se extraña.

Mariano es el primer YUKI que entrevistamos a distancia a través de mails, sin conocerlo ni encontrarnos. Y aunque buscamos resolver las incógnitas con una charla por Skype, nos sedujo la idea de permanecer así, con intrigas, sin entenderlo todo, sin poder hacer doble click en lo que llama nuestra atención.

Mariano estudió Diseño Gráfico e Ilustración entre otras disciplinas. Siempre le interesó la estética, el color y la composición. Nos resulta enigmático, de alta sensibilidad confesa, diríamos alguien complejo. Sin más, aquí Mariano Pascual:

¿Cómo describís lo que haces, tu estética? En mi trabajo juego mucho con la composición, me gusta llevar las formas al límite, crear desde la ironía y usar el doble sentido. Me interesa generar imágenes que a veces son abstractas, a veces figurativas pero siempre mezclando una dosis de realismo combinada con magia. Trabajo de forma 100% vectorial y digital, poniendo mucha intención en los colores y las texturas. Me gusta mezclar formas orgánicas con geométricas donde el resultado siempre me sorprende. 

 

“He creado mi propio lenguaje en varios aspectos: elementos distintivos que aparecen de forma reiterada en mis creaciones, una especie de idioma indescifrable para la especie humana que también me gusta incluir con letras inventadas por mí y una paleta de colores que actúa con personalidad y a la que le dedico suficiente tiempo para lograr la armonía que busco. Me interesa jugar con los planos, hacer piezas que den la sensación que escapan de la página. Me gusta arriesgar con los límites y plantear preguntas que vayan más allá de la sensación estética.”

 

 

¿Mariano Pascual es sinónimo de? Es más bien un antónimo de todas las cosas. Creo que con eso ya lo he dicho todo.

¿Como te iniciaste en el mundo del arte? Empecé con esto de la ilustración cansado de lo que estaba haciendo, aburrido del diseño gráfico convencional. Fue un proceso natural que inició como válvula de escape. El motivo fueron mis ganas de generar una nueva estética, algo que logre diferenciarme del resto pero que sobretodo actúe como momento de búsqueda personal. Comencé divirtiéndome y arriesgando y es lo que aún intento mantener en cada proyecto, aunque a veces sea difícil. Hasta el momento de emprender este viaje no sabía que tenía tantas cosas para contar. Ahora ya no puedo parar.

¿Qué es lo que más disfrutas hacer? Viajar, cocinar para invitados y las conversaciones con mis amigos. Reencontrarme con gente que hace mucho que no veo.

 

Estoy trabajando en expandirme, extenderme, evolucionar. Es mi proyecto a tiempo completo, 24/7. Creo que es el motor de todo proceso más allá del tema y la cuestión. Es un trabajo diario y personal que todos deberíamos hacer con conciencia. Crecer en tamaño sin un cambio básico de naturaleza: lograr ser lo mismo pero más. Tener la sabiduría de saber juntarse con otros similares que nos hagan progresar hacia una forma más compleja, adaptada y capaz.”

 

¿Algún mito popular que hayas derribado? Ninguno. Creo que los mitos (y los ritos) son necesarios.

¿Estado mental o emocional más frecuente? Una luz que brilla tenue o un hombre sentado frente a un lago que permanece inmóvil, en una jornada de viento.

¿Algo que te aburra soberanamente? La burocracia, hacer fila, esperar, las rutinas. Tengo poca paciencia en general con las cosas.

¿Una máxima que tengas en la vida? Dios está en los detalles.

¿Cuál es tu ambición o sueño como artista? Estar tranquilo con lo que hago, encontrar la paz mental y el equilibro. Creo que eso es más importante que cualquier otro logro. Que la sensibilidad no me coma y que el perfeccionismo no se transforme en un problema. Desarrollar un relato que sea nuevo, que sea único y que me represente. 

¿Una moda que te gustaría que vuelva? El teléfono fijo y el derecho a ‘no estar’. La hiperconectividad nos llevó a tener que estar siempre presentes o disponibles y me parece que se ha perdido la cuestión de la ausencia. 

¿Una muletilla? Pará.

¿Un logro? Estar lejos de donde partí. Ni mejor ni peor: haber crecido. Creo que es un logro suficiente. En lo profesional he tenido muchos, en lo personal otros tantos… pero todos decantan en lo mismo. Contar con madurez y experiencia son el mejor logro.

¿Una palabra que te guste decir? Touché. 

¿Un pecado capital? La pereza.

¿Un plato de comida? Las milanesas a la napolitana sin duda. Las galletas con chocolate, el queso en todas sus formas.

¿Alimento Creativo? Los documentales de David Attenbourgh, la naturaleza, las zonas industriales, las máquinas. Las conversaciones con mis amigos, los viajes, descubrir lugares nuevos, perderme en ciudades que no conozco. 

¿Un libro y una peli que todo el mundo debería leer/ver? Sin duda el libro sería ‘Seda’ de Alessandro Baricco. Lo regalé en muchas ocasiones y lo seguiré haciendo. Toda la obra de Baricco es magistral, la recomiendo. Sobre películas no me gusta mucho hacer recomendaciones, algunos directores que me gustan: Haneke, Costa-Gavras, Lanthimos, Von Trier, la lista sigue…

¿Ser o no ser? Ser en mi mejor versión posible, o algo entre haber sido y ya no ser.

¿Hora de levantada/acostada usual? No tengo.

¿Un olor de la infancia? La flor de los tilos en verano. 

¿Qué te enamora? Me enamora el sentido del humor, la risa. 

¿Qué buscas transmitir con tu arte? No lo tengo muy en claro aún. Busco sorprender, actuar de forma irónica. No tiene un fin específico, ni un mensaje muy claro, me parece mejor que cada uno haga su propia interpretación. Me gusta cuando hay gente que viene, me dice que les gusta lo que hago y me comenta lo que para él/ella significa. Siempre me sorprenden, siempre las interpretaciones y los mensajes cambian. Creo que es lo más enriquecedor para ambas partes.

¿Un buen consejo que te hayan dado y quien te lo dio?

Un consejo bastante útil que me ha llegado últimamente de parte de Kahlil Gibran y lo estoy aplicando bastante: ‘Viaja y no lo digas a nadie. Vive una verdadera historia de amor y no lo digas a nadie. Vive feliz y no lo digas a nadie. La gente arruina las cosas hermosas.’

 

 

www.mariano-pascual.com